Los almerienses estamos hechos de otra pasta y eso es sabido por todos: nos tomamos la vida a nuestra manera, vivimos relajados, tenemos nuestras peculiaridades y, probablemente, pocos entiendan nuestras expresiones si salimos fuera. Pero es que además… también somos únicos a la hora de conducir y hay cosas que sólo pueden pasarnos a los almerienses. ¡Lee con atención y seguro que te sientes identificado en algún punto!

Los almerienses y los coches, una relación peculiar

En Almería tenemos unos paisajes increíbles, unas calas que dejan boquiabierto a lugareños y forasteros, un desierto digno de ser protagonista de películas western; tenemos una gastronomía que no deja indiferente a nadie; una ciudad que a más de uno nos hace sacar pecho cuando hablamos de ella y una gente que no encontraremos en otro sitio.

Y todo eso está muy bien, sí, pero es que también tenemos una relación peculiar con el coche. No es que no sepamos conducir o es que tengamos muy mala pata, es que el coche en Almería es muy rabúo o tiene muy malafollá como dirían nuestros vecinos granaínos, y hay cosas que sólo nos pueden pasar a nosotros.

El almeriense no para de encontrarse redondas

No sabemos cómo ni por qué, da igual que vayamos a Málaga, Motril, Murcia o Madrid; da igual si vamos al Alcampo a hacer la compra de la semana o si simplemente vamos a la calle de atrás de nuestra casa para buscar aparcamiento. ¡Da igual el trayecto que haga que el almeriense no para de ver redondas!

Es casi enfermizo y algunos se lo toman ya como un juego, pero cada pocos metros hay una redonda que hará que tengas que bajar la velocidad, frenar y ponerte un poco más nervioso, porque en Almería eso de llegar a destino rápido y fácil no es posible.

En los coches de Almería no funcionan los intermitentes

Hay varias teorías al respecto: algunos dicen que es la humedad que hace en nuestra tierra, otros que es cosa del clima desértico que hace que los aparatos electrónicos no funcionen bien y hay interferencias, y otros simplemente ni siquiera quieren hablar del tema.

Pero aunque no tenga explicación, en los coches de Almería parece que no funcionan los intermitentes: ¡nadie los utiliza! Ni en las rotondas, ni en los cruces ni a la hora de aparcar… ¡Nada! Hay algo en el ambiente que hace que todos los vehículos estén estropeados y no veamos intermitentes.

¡Ojo! No es lo que no los pongamos, es que la luz no funciona. Aquí pasó lo del efecto 2000.

cosas almerienses cocheNuestro GPS siempre nos lleva por el camino que más petao está…

Y como lo anterior, también tiene que ser algo causado por el clima. El almeriense tiene un GPS que siempre le va a llevar por el camino en el que más follón hay.

¿Hoy es domingo y tienes prisa? Irás por los alrededores del Estadio de los Juegos Mediterráneos.

¿Quieres pasar un bonito día de agosto fuera de Almería? ¡Pasarás por los alrededores de la feria!

¿Y si quieres ir un día entre semana a Cabo de Gata? Seguro que el GPS te lleva también a la playa más concurrida, en cuyo acceso encontrarás hasta un atasco.

Y así con todos. No sabemos qué pasa, pero nuestros GPS no están bien configurados.

…y también a ir siempre detrás del conductor que más cuajao está.

Y así como siempre pillamos el camino más concurrido, siempre tenemos delante a un conductor algo lento. No es que el almeriense sea impaciente, es que siempre hay uno delante que no se entera de ná.

El aire acondicionado siempre te abandona

Vale que en Almería estamos acostumbrados al buen tiempo y la mayoría estamos encantados con él, pero tampoco queremos ir de tipos duros y en agosto con cuarenta grados a la sombra nos apetece olvidarnos un poco del calor.

Y es en ese momento en el que entramos en nuestro coche y decidimos encender el aire acondicionado, ¡pero no, no va a funcionar! ¿Y cómo es posible si en pleno invierno lo encendí por equivocación y funcionaba perfectamente? Pues no, en Almería el aire acondicionado de todos los coches decide tomarse también unas vacaciones.

curiosidades coches almeriaY hablando de tiempo, atención a cuando laves el coche en Almería

Porque te va a llover seguro, y con barro. Da igual que lo laves el domingo a pleno sol en la gasolinera de turno, porque el lunes a primera hora empezará a chispear, a media mañana lloverá más fuerte, a mediodía ya estará Almería inundada y con alerta naranja.

Por eso, sólo a nosotros nos pasa que para lavar el coche, a los dos días (duración media que llueve en Almería en un año) necesitaremos darle un segundo repaso para quitarle todo el barro.

En Almería somos peculiares para todo y lo de los coches no es digno de olvidar. Pero si de algo estamos seguros es que a pesar de todas estas cosas, gracias a los coches en Almería podemos disfrutar de lugares casi inaccesibles, llenos de encanto y magia.

Y si queréis intentar no volver a sufrir estas pequeñas cosas: intermitentes que funcionan, GPS incorporados, buena estabilidad del coche al bordear redondas…más vale que en primer lugar te asegures de hacerte con un buen vehículo y con todos los extras en perfecto estado, sea nuevo o de segunda mano, como nuestros coches de ocasión en Almería Elitecars.

Contáctanos y…¡veremos qué podemos hacer por ti!